Partimos con un pequeño camión, haciendo fletes en la zona. Con el tiempo, fuimos notando la cantidad de materiales metálicos que la gente no sabía cómo desechar. Así nació nuestra nueva etapa: el reciclaje de metales. Con esfuerzo y herramientas simples, comenzamos a recolectar, desarmar y clasificar chatarra para darle un nuevo destino.
Tratamos cada encargo con seriedad, cumpliendo con tiempos, peso y retiro pactado.
Desarmar y clasificar chatarra es también limpiar la ciudad y evitar que contamine.
Sabemos identificar, separar y entregar a los recicladores finales lo que realmente sirve.